Fuego

Mis ojos no ven la llama pero mi cuerpo entero la siente. Mi dedo pulgar presiona el encendedor sin intención alguna de detenerse.

Mi mano entera se abre y el encendedor calcinado cae a la cama prendiendo suavemente la sábana ajustable. 

Me río. Mis ojos no ven la llama pero mi cuerpo entero la siente, la cama ardiendo se chamuzca y cruje al compás del fuego. Mi cabeza se levanta, recorro la habitación violeta con la mirada. 

Me río. El cuarto es naranja, amarillo y negro ahora. Mis libros festejan la liberación, mis cosmeticos y perfumes se derriten haciendo pequeñas y grandes explosiones, de la cama ya nada queda. Miro la ventana con sus cortinas ennegrecidas, se consumen cada vez mas rápido. Me río.

Mis ojos ahora ven la llama pero la llama me siente a mí, me abraza y me recibe en su interior. Me río y me fundo con ella.

Ser

Escapar 

Lo único que reflejan mi mente y mi cuerpo es “escapar“.

Huir de esta sociedad banal, de la gente hipócrita, básica y consumista. Huir de la enferma rutina. Huir del estereotipo de persona “responsable” que sigue a la manada y se esclavizan estudiando solamente con el fin de conseguir un buen trabajo para luego seguir siendo esclavo (del capitalismo y del consumismo) y depender a pleno de ello. Estudiar años para conseguir una labor “profesional” y ser “alguien“. 

¿ser alguien? Ja ja ja
Ser. 

Es un término muy grande y significativo para gente pobre de alma

Yo seré alguien al irme. Seré toda, autentica. Hecha de mares, de atardeceres, de rocas, pastizales, ríos. Seré cuando mi cuerpo se sienta parte de la tierra que piso y mi corazón lata al ritmo de la naturaleza. Seré cuando deje completamente de lado esta sociedad, absurda y derrochadora, y aprenda a realmente valerme por mí misma. Tener un trabajo, un auto, un título, una casa… no son para mi propósitos de realización.

 Al contrario. Son ataduras. Son cadenas gruesas que te amarran sin que te enteres.